FACBA

FACBA 20. El saber oscuro

José Luis Valverde

(Málaga, 1987)

06.03.20
20.09.20

Horario: Martes a sábados

09:30-14:00 h a 16:00-19:00 h

Domingos

11:00-15:00 h 

Colabora

José Luis Valverde nació en Málaga en 1987. Graduado en Bellas Artes por la universidad de Málaga, posteriormente realizó el Master de Producción Artística Interdisciplinar por la misma universidad. 

Su trabajo explora la revisión de los géneros pictóricos como la vanitas o la naturaleza muerta, pervirtiendo los códigos que los caracterizan y poniendo en cuestión el cuadro-objeto como artefacto de representación a través de la utilización del negro como dispositivo de negación de la imagen.

La ventana que se esconde tras el paisaje de aceite y tierra

El paisaje, es un buen lugar donde esconderse y no ser encontrado, es lo que pensé cuando revisando la pintura más temprana de José Guerrero me topé con gitanos de Granada, 1943. La fatalidad lorquiana de la escena contrasta con unos colores que articulan una visión protagonizada por un paisaje, un muerto y cuatro mujeres de luto. Bajo este pretexto se construye la presente exposición la cual revisa además la obra de su análogo Gabriel Morcillo con retrato de una gitana.

Las imágenes que aquí se presentan exploran el lado del paisaje más oscuro y confortable, un refugio. El proyecto, que está vertebrado por estas dos pinturas, entrañan la potente sensación de seguridad que aporta el bastión, esta, aparece representada como un entierro, es decir, un lugar de resistencia. El entorno deja de concretarse para acabar fundiéndose, pues el cadáver, del que hablábamos antes, se encuentra enterrado también en la pintura del que fue su maestro, Gabriel Morcillo, La potencia hipertextual de estos cuadros cobra sentido cuando el espectador, a modo de explorador, se adentra en la selva pictórica para encontrarse con una verdad común, con una niebla que aparece descrita con aceite y pintura que está mas cerca del petroleo y el barro que de la representación pictórica. Las imágenes, que se esconden se nos aparecen cuando las buscamos entre pinceladas y avalanchas oleosas sobre la tela.