06.02.20 Inauguración de Enrique Res

The Uncanny Valley.

 Con el comienzo del programa de exposiciones de FACBA 20, Enrique Res presenta The Uncanny Valley. En este proyecto trabaja en colaboración con el Equipo de Investigación Tecnologías y aplicaciones de realidad virtual, interacción y simulación. La inauguración es el jueves 6 de febrero a las 20:00 horas en el Instituto de América. Centro Damián – Bayón de Santa Fe, Granada. La exposición podrá visitarse de martes a domingo de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00.

El fenómeno estético denominado como »the uncanny valley» (el valle inquietante) hace referencia a una supuesta relación entre el parecido de un objeto artificial a un ser humano y la respuesta emocional generada ante tal objeto. Originalmente acuñada por el robótico Masahiro Mori en 1970, ‘Bukimi no Tani Genshō’ hacía referencia a una extraña sensación de revulsión provocada por la contemplación de robots diseñados para parecer humanos. El término se refiere a un gráfico que muestra una suerte de »valle» al aproximarse los objetos a la similitud humana.


La explicación de esta hipótesis alude a los visibles defectos que se encuentran en los más perfectos intentos de recreación humana, haciendo muy evidentes los puntos y tendencias que separan a estos humanoides de los humanos reales, permitiéndonos ver que todo es una farsa. No obstante, esto también nos permite atribuir cualidades humanas a objetos artificiales a pesar de distar de nuestra apariencia física, ya que una remota conexión con nuestro cuerpo, en el más pronunciado caso, generaría una sensación de indiferencia: la concesión de aptitudes humanas al objeto transforma esa sentimiento de desinterés en una experiencia mucho más empática.


Lo hacemos a menudo en el arte contemporáneo, escogemos objetos que nos permiten hablar a través de ellos mediante complejas relaciones emocionales establecidas por medio de vivencias o reminiscencias estéticas. Sin embargo, cuando éstos son sustituidos por copias fidedignas pero inexactas, ¿qué tipo de emoción nos genera? Probablemente la sensación que obtengamos al contemplar dichas réplicas se acerque más a la decepción que a lo grotesco; algo similar a la sensación que tenemos cuando comparamos a las personas que conocemos con sus adulteradas representaciones virtuales en las redes.

Las relaciones humanas con los objetos que nos rodean y definen, así como con las proyecciones virtuales que hacemos de nosotros en Internet, son decididamente complejas y agotadoras.